Nueva derrota de la Monta en el Hipòlit Planàs ante un Vic que supo marcar los tempos y sumar la primera victoria del año. (FOTOS: DAVID PALLAROLS – UE VIC)
DBC – El primer partido tras el parón navideño, al igual que sucede en la élite con los parones por selecciones, suele traernos resultados inciertos y lejos de las dinámicas que llevaban los equipos justo antes de detener la competición. En esta ocasión le tocó a la Montañesa vivir el “virus navideño” con el que probablemente fue el peor partido de la temporada y, sin duda alguna, uno de los peores de la era Vizuete.
El once titular de la Monta para esta jornada volvió a contar con novedades destacables como la vuelta a la portería de Eric Fernández y la titularidad de Didac. Y ya no es cuestión de novedades en el once, ni siquiera de nombres, sino una mala carburación la que va mermando las posibilidades de los gualdinegros en los partidos y provoca encuentros difíciles de narrar, difíciles de resumir y nada atractivos de ver para los siempre fieles de la Irreductible.
Todos sabemos que los equipos grandes, rindiendo al 80%, pueden sacar un partido adelante. Los más humildes como la Montañesa necesitan estar al 200% en cada encuentro para ir sumando los puntos que nos lleven al objetivo. Y la Monta al 80% es presa fácil para casi todos los equipos del grupo. Ante esta oportunidad, la U.E. Vic no la desperdició y aprovechó sus armas para desarbolar a los de Nou Barris.
La primera parte no fue un alarde de dominio del equipo local pero sí que buscó con más ahínco la portería de Eric. Y tuvieron sus ocasiones como la del minuto 10 con una salida en falso de nuestro portero que sacó bajo palos Batalla. O la del minuto 14 para Ot Bofill que estuvo a punto de colarse en la portería.
Como decimos, más que dominio, lo que tuvo el Vic fue ímpetu y con eso le bastaba para lograr movilidad y dinamismo en posiciones de ataque cuando se superaba la divisoria y pisaban terreno de juego de la Montañesa.
Pero el fútbol es como es y a veces el que lo intenta se lleva el premio de la manera más inesperada. En la jugada más inofensiva, con un centro desde la izquierda de Alberto Salamanca no había absolutamente nadie al remate. El balón debía pasar de largo de la portería de la Montañesa y la jugada quedar en nada. Pero lamentablemente fue Pau Rosales el que la tocó y el balón entró mansito dentro de las redes. Minuto 26, 1-0.
El gol dejó noqueada a la Monta durante los siguientes minutos y aunque hubo algún atisbo de mejora y reacción en los instantes finales de la primera mitad, el marcador no cambió y nos fuimos a vestuarios con victoria mínima para los chicos de Ramón Carrascal.

Viendo que el equipo necesitaba un empujón desde el banquillo y que la intensidad no había sido la deseada durante la primera parte, Axel Vizuete decidió realizar un triple cambio al descanso. Se quedaron fuera Rosales, Gabaldón y Miguel y saltaron al terreno de juego Avilés, Palomeque y Sierra.
Pero de nuevo el fútbol te noquea cuando intentas levantar cabeza. En la primera jugada de la segunda parte, en un balón largo, el conjunto local logró sacar petróleo con un córner. De ese córner vinieron unas manos dentro del área señaladas por la colegiada Ylenia Sánchez. Penalti para el Vic y gol de Nil Garrido. 2-0 a los 46 minutos de juego.
Todo lo que había planeado Axel al descanso y los movimientos generados con los cambios se iban al traste en la primera jugada. El Conjunto local, que ya había estado cómodo con el guion de partido, se sintió mejor con el marcador más amplio y la Montañesa quería pero no podía.
En intensidad y en duelos vencían siempre los jugadores de Carrascal y por tanto la segunda parte tenía color rojiblanco. Aun así la Monta lo siguió intentando y el técnico gualdinegro retiró a Ignasi para dar entrada a Elhadji.
A los 62 minutos, en una jugada muy similar a la del penalti favorable al Vic, una indecisión defensiva de los locales acabó con algún defensor tocando el balón con la mano dentro del área. La colegiada, con el mismo criterio que había señalado uno, hizo lo propio con este.
Balón a los once metros para Elhadji. Momento clave del partido que podía poner presión al Vic y envalentonar a la Montañesa en busca del empate. Pero cuando el partido está torcido es muy difícil enderezarlo. El lanzamiento de Elhadji no fue malo, buscando el poste, pero Agustín Mora lo adivinó y lo despejó a córner tras una gran estirada.
De ahí al final, con los cambios en las filas del equipo de Carrascal hicieron que el partido siguiera con color rojiblanco y que las contras hubieran podido ampliar el marcador. La Monta no carburaba, siguió faltando ese punto de agresividad para los duelos y la precisión en los pases.
No hubo opción. El Vic se llevó los tres puntos que necesitaba para seguir con vida y coger aire en la parte baja de la clasificación y la Monta se llevó un nuevo revés que deja cierto run run de preocupación entre la parroquia local dado que la imagen mostrada por el equipo no concuerda con el adn luchador que siempre ha caracterizado a la Entidad.
Todavía hay margen de reacción, no es necesario encender señales de alarma y hay que darse cita la próxima semana en la Bombonera para recibir al Peralada.
