Tres puntos más que se quedan en la Bombonera

A pesar del susto inicial, la Montañesa consigue superar al FC Vilafranca con dominio del encuentro y mayor presencia en área rival. (FOTOS: SERGI GARCÍA)

DBC – Después de la mejoría de las últimas semanas la Montañesa tenía pendiente volver a ganar en casa y debía hacerlo contra un rival en horas bajas que llegaba a Nou Barris con entrenador nuevo.

Raúl Paje siguió haciendo malabares para lograr un once de garantías ante la plaga de bajas que sufre la plantilla. Aun así, con la vuelta de Joel Cañaveras y de Xavi Murcia a la parte defensiva y de Juaco al once inicial tras su lesión, el equipo ganó solidez atrás y más chispa por banda izquierda.

En el otro banquillo Vilajoana sufría la maldición de la burocracia futbolística y tuvo que dejar su lugar a Carles Moya para que dirigiera el equipo. Por tanto, el nuevo míster no pudo debutar como le hubiera gustado.

Con este panorama en los banquillos dio comienzo el partido y el zarpazo corrió a cargo del equipo del Penedés. Un córner botado a la izquierda de Eric Fernández lo enganchó Carlos García de volea en el primer palo y lo alojó en las redes cuando se cumplía el primer minuto de juego. Los equipos todavía no habían tenido tiempo de tantearse y la Montañesa ya perdía 0-1.

El gol pudo suponer un lastre enorme para los gualdinegros y una tranquilidad para los visitantes pero la Montañesa se repuso a la situación a base de control y de movilidad en la zona ofensiva. Poco a poco el doble pivote Eric-Montoya iba dominando el centro del campo, cortocircuitando las intentonas del Vilafranca.

Los acercamientos al área por parte de la Montañesa eran cada vez más frecuentes y, aunque la ocasión no llegaba, se palpaba ese peligro en cada ocasión en que los jugadores de Paje pisaban el área rival.

A los 20 minutos de juego llegó el empate. Una cabalgada por banda derecha de Xavi Murcia, muy cómodo durante todo el partido, acabó con un centro al área que la defensa del Vilafranca no acertó a despejar. Barullo en la frontal del área pequeña. Todos los zagueros querían enviar el balón lejos, nadie fue capaz de rechazarlo mientras Wilber Hurtado se hizo fuerte en esa zona y lo empujó hacia el interior de la portería. La jugada fue extraña y con varios rebotes. El balón no iba fuerte, entraba hacia la portería a cámara lenta y nadie consiguió despejarlo. Fue de esas jugadas en las que unos ven claro que entra y otros protestan porque no entró.

Pero el asistente lo tuvo clarísimo y le comunicó a colegiado que era gooooooool. La Monta conseguía el empate 1-1.

Y tras el primero pudo llegar claramente el segundo. Cuando la Monta aprieta es difícil de contener. Y el Municipal de Nou Barris también aprieta para llevar a los suyos en volandas. El gol le dio alas a la Montañesa y Martí Alonso tuvo el gol en la siguiente jugada.

De nuevo Xavi Murcia corrió la banda derecha hasta el fondo y su centro lo cazó en el primer palo el delantero cedido por el St. Andreu. Martí se revolvió en el primer palo y su lanzamiento lo sacó con buenos reflejos el guardameta Varo. Fue una ocasión incluso más clara que la del gol pero la pelotita no entró.

Los gualdinegros habían logrado el empate y tenían el partido controlado. Gabaldón tuvo una nueva ocasión sobre el minuto 40 pero su disparo se marchó muy cerca del palo de la portería de Varo y con el 1-1 nos fuimos a vestuarios dando fin a la primera mitad.

La segunda parte se preveía un nuevo suplicio para los del Penedés. 90 minutos en Nou Barris son muy largos y si el equipo de Raúl Paje huele la más mínima debilidad te devora sobre el césped. Eso le sucedió al equipo de Vilajoana a pesar de que a Paje se le acumulaban los problemas con una nueva lesión. En el descanso Wilber abandonaba el terreno de juego bastante tocado y dejaba paso Izuchi.

El Vilafranca quiso dar un pasito en la segunda mitad y empezar de cero el partido con ese marcador igualado. Esa intención se mantuvo en los primeros minutos de reanudación pero la Montañesa lo tenía claro y tardó poco en volver a carburar y seguir dominando el encuentro.

Era cuestión de tiempo porque la Monta seguía avisando. La más clara la tuvo Joaco tras una nueva centrada milimétrica de Xavi Murcia por derecha. Su remate lo sacó Varo en el minuto 60.

El míster de la Monta, que ya tuvo que hacer un cambio al descanso por la lesión de Wilber, tardó un poco más de lo habitual en mover el banquillo. Las lesiones que arrastra la plantilla han dejado poco fondo de armario para Raúl Paje y no fue hasta el minuto 70 que Amate sustituyó a Gabaldón por banda derecha.

Tras el cambio, en una jugada por esa banda, Martí Alonso peleó un balón hasta línea de fondo cuando todos lo daban ya por desahuciado. El joven delantero de la Monta tiró de casta y logró salvar la jugada antes de que saliera. Su centro al área lo despejó Toni Cunill con las manos y el árbitro no lo dudó: Pena máxima. Desde los once metros Martí Alonso anotó el 2-1 a los 72 minutos de juego.  

Con la Montañesa por delante los técnicos del Vilafranca decidieron ir a por todas. Carrusel de cambios y bombardeo al área de la Montañesa para tratar de rascar un punto. Durante los 20 minutos que duró ese juego directo del Vilafranca la Monta no acabó de estar incómoda. Los gualdinegros buscaban la contra que sentenciara aunque no sucedió ni una cosa ni la otra. El Vilafranca vio como sus ataques resultaron totalmente abortados por la defensa de los locales y la Montañesa tampoco cazó una contra que les diera la tranquilidad del tercero.

Aun así Brian Diaz señaló el final del encuentro y el luminoso de la Bombonera reflejaba ese 2-1 final que le dio a la Montañesa una nueva victoria en casa y acerca a los de Nou Barris al objetivo final de la permanencia.

El próximo fin de semana el CF Montañesa viajará hasta Vilassar de Mar donde nos espera uno de los equipos más en forma de la competición y serio candidato a la promoción de ascenso. Será el próximo domingo 17 de marzo en el Municipal Xevi Ramon a las 17h.

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