Empate entre Monta y Prat para empezar la segunda vuelta.

El empate en la Bombonera entre Prat y Montañesa destacó por la igualdad máxima entre ambos equipos y por la valentía de un equipo “potablava” que no se arrugó y exigió el máximo a los chicos de Raúl Paje. (FOTOS: SERGI GARCÍA – ESPORTS PHOTO)

DBC – Tras tres derrotas consecutivas, comenzar la segunda vuelta en casa frente a un rival directo parecía un buen plan para revertir el rumbo y realmente lo fue.

En esta Tercera RFEF nadie va a regalar nada y cualquiera le puede hacer un descosido a cualquier otro. Por eso cada punto que se sume puede ser vital en la consecución de los objetivos y, por eso, el punto logrado por la Montañesa es doblemente bueno: Por cerrar la racha de derrotas y por sumar un punto más de cara a lograr el objetivo.

Mientras Miguel Ángel Motoso plantaba su once tipo sobre el césped de Nou Barris, Raúl Paje lograba recuperar a una pieza básica del centro del campo con la reincorporación de Eric Ruiz tras varias semanas de baja.

El partido comenzó con susto sobre la portería de Eric Fernández tras un remate de Joel que pasó por encima del larguero a los 5 minutos de juego. Avisaba el equipo visitante de inicio pero fue un espejismo ya que la Montañesa fue capaz de alejar al rival de su área, equilibrar las fuerzas en el juego y establecer unos primeros minutos de máxima igualdad.

Así podríamos definir esa primera mitad. Máxima igualdad donde ninguno de los dos equipos supo doblegar a la defensa rival y donde las ocasiones fueron escasas.

Hemos visto ya varios partidos así en La Bombonera y todos sabemos que los noventa minutos se le pueden hacer muy largos al rival y que la Monta acabará teniendo la ocasión de ganar el enfrentamiento.

Y la doble ocasión llegó justo antes del descanso. Un misil lanzado por Wilber desde larga distancia obligó a Adri a meter las manoplas con fuerza para evitar el gol de la Monta. En una segunda jugada fue Xavi Murcia quien lo intentó y de nuevo Adri la envió a córner en la última jugada de la primera mitad.

En el segundo tiempo el guion no cambió en demasía. Aunque los dos equipos se mantuvieron igualados sí es cierto que la Montañesa dio un pequeño paso adelante y que el Prat, fiel a su estilo, fue encontrándose más cansado y cortocircuitado en el centro.

A los 65 minutos de juego el míster de la Monta comenzó a mover el banquillo. Le dio aire a la banda con la entrada de Amate por Bargalló y a la punta de ataque con la entrada de Izuchi por Wilber. El dibujo no cambiaba pero los protagonistas sí y eso le dio más chispa a los gualdinegros para encarar los minutos decisivos. Posteriormente Paje retiró a Alarcón y a Linares para dar entrada a Musta y Rolo.

Izuchi refrescó el ataque en la segunda mitad

Poco a poco el partido se volvió más trabado y más tosco. Saltaban chispas en cada lucha entre Izuchi y Peñalba y el colegiado comenzó su particular concierto. No es la primera vez que Berjaga nos brinda un concierto en Nou Barris pero en esta ocasión, a pesar de los roces al final, no fue un partido difícil de arbitrar y se lo complicó el propio colegiado.

 ¿Cómo acabó de complicarse? Pues con un penalti claro sobre Amate que no se atrevió a pitar en el minuto 79. Un balón largo lanzado por Moyano sobre la banda derecha para la carrera del rápido extremo de la Monta acabó con un agarrón clarísimo sobre Amate. La camiseta gualdinegra de la marca Luanvi se estiró casi un metro y tanto Amate como su marcador cayeron dentro del área. Penalti de libro que verán ustedes en las repeticiones pero ni Berjaga ni su asistente fueron capaces de señalar y dejaron seguir.

Tras esta jugada los siguientes acercamientos a las áreas fueron a balón parado y con poca exigencia para los guardametas. Así agonizaba el encuentro hasta la última jugada donde los chicos de Motosos pudieron llevarse los tres puntos. Fue una jugada por banda izquierda que se paseó por el área pequeña de la Monta sin que nadie fuera capaz de rematar. Se echaron las manos a la cabeza los “potablava” mientras respiraban aliviados los gualdinegros.

Finalmente el colegiado señaló el camino de vestuarios con el marcador inicial, 0-0. Un encuentro que tuvo diversas fases pero muchísima igualdad y que deja un punto para cada uno en una clasificación que se aprieta y que no deja que nadie se tome un mínimo respiro.

Ahora toca seguir batallando y la próxima contienda será en Sant Carles de la Ràpita contra una Rapitenca muy necesitada que nos pondrá las cosas muy difíciles en su feudo.  

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